El surgimiento del pensamiento racional en Grecia

El surgimiento del pensamiento racional en Grecia

Podemos decir que el pensamiento racional nace en la Grecia del siglo VI a. C. Este pensamiento racional muchos lo han atribuído a los griegos, pero lo que tenemos que entender es que, esta capacidad hay que entenderla como propiciada por elementos socioculturales e históricos que coincidieron en un momento y un lugar para que aparezca ese pensamiento.

La GRECIA ARCAICA (ss. VII-VI a. C.) estaba caracterizada por ser una sociedad aristocrática, agrícola y guerrera en la que se distinguían dos clases bien diferenciadas: los aristócratas y el pueblo. Lo importante de esto es, que la pertenencia a una u otra clase proviene del linaje, es decir, del nacimiento y es por tanto fruto de la naturaleza y no de las circunstancias sociales.

Esta aristocracia era la que poseía las virtudes morales y es por ello que en este sentido, ni la justicia, ni el derecho tienen el mismo significado que en la actualidad ya que, no todos los hombres tenían los mismos derechos ante la ley y lo que era justo para unos, era injusto para otros.

Por otra parte, esta sociedad griega carecía de libros sagrados y de una clase sacerdotal organizada encargada del control de la educación. Este papel de educador lo desempeñaban poetas como Homero o los aedos (poetas épicos que difundían las enseñanzas a través del canto), disfundiendo las enseñanzas mediante la poesía. Todo lo que tenía que conocer un griego (moral, dioses, geografía, historia, navegación, arte, cosmología…) estaba descrito y representado en los poemas homéricos.

Pero es a partir del s. VII a. C., cuando la sociedad griega comienza a presentar una serie de transformaciones que hará cambiar el curso de la educación en otra dirección totalmente distinta.

Por un lado, gracias al auge de las colonias, al crecimiento demográfico y a la creciente importancia de la actividad comercial, se producen MIGRACIONES del campo a la ciudad, al igual que del interior a zonas litorales. Este comercio hace aparecer la moneda y los constantes viajes traen consigo nuevos conocimientos técnicos y geográficos además del contacto de unas culturas con otras. Esta riqueza espiritual y material es uno de los elementos favorecedores para la aparición de la filosofía.

Por el otro lado, estas relaciones comerciales imponen nuevas relaciones basadas en la IGUALDAD y no en el linaje, empezándose a cuestionar las prerrogativas aristocráticas. Esto hace que aparezcan nuevos grupos sociales, como los hoplitas, desembocando todo ello en un cambio socioeconómico que dará paso a la famosa época de las tiranías griegas hasta la llegada de Solón (638-558 a. C.).

Por último, el conocimiento de otras culturas y tradiciones religiosas llevó a la convicción de que cada pueblo o ciudad representaba a sus dioses de una forma distinta por lo que comienza a pensarse que hay que entender el funcionamiento del universo y las relaciones sociales sobre principios distintos de los tradicionales.

Y es precisamente esta nueva forma de entender la realidad, la que da lugar al nacimiento de la filosofía.

La filosofía surge como crítica a la sabiduría popular de aquel momento. A menudo se relaciona el nacimiento de ésta como el paso del mito al logos, es decir, cuando abandonamos elementos irracionales basados en mitos y los intentamos sustituir por principios racionales.

Para entender mejor este cambio en el pensamiento, hay que conocer primero qué es lo que caracteriza al pensamiento mítico, y qué es lo que caracteriza al pensamiento racional.

 

El pensamiento mítico

 

Entendemos por mito al conjunto de narraciones y doctrinas tradicionales de los antiguos poetas, especialmente de Homero y Hesíodo, acerca del mundo de los dioses y los hombres.

La característica principal del pensamiento mítico se basa en la explicación total de las cosas, es decir, el pensamiento mítico da respuesta a los problemas y enigmas fundamentales sobre el origen y la naturaleza tanto del universo como del hombre, la civilización o la organización social. Lo que pretende la filososfía en este caso es sustituir al mito, intentando dar una explicación racional a las mismas preguntas.

En el mito, las fuerzas naturales como el fuego o el viento, son personificadas, divinizadas y encarnadas en dioses personales. Todo lo que ocurre en el universo es por la voluntad de esos dioses y es por eso por lo que todo era imprevisible. Sólo existían algunas fuerzas abstractas y no personificadas más allá de la acción de los dioses, como es el caso del destino.

Dentro de todo este entramado no quedaba espacio para la razón y el conocimiento científico era imposible. Pero precisamente ese destino, entendido como esa fuerza arbitraria más allá de la voluntad de los dioses, se mantiene en el pensamiento filosófico para intentar expresar una ley universal y un orden.

 

El pensamiento racional

 

Según lo dicho anteriormente, la explicación racional es la sustitución de la arbitrariedad como explicación de lo que ocurre, por la necesidad de querer explicarlo. Explicado de otro modo, ahora, todos los fenómenos humanos o naturales se producen NECESARIAMENTE porque tienen que producirse y cuando tienen que producirse.

Esta idea de la necesidad está vinculada directamente con la idea de PERMANENCIA  o de CONSTANCIA. Es decir, en la naturaleza se producen una serie de fenómenos que premanecen siempre de la misma forma a lo largo del tiempo. Por ejemplo, hoy en día sabemos que el agua hierve a 100º C o que el agua se congela siempre a 0º C.

Los primeros filósofos se concentraban precisamente en eso, en buscar una razón que explicara la pluralidad de la realidad. Para ello, sabían que tendrían que ir más allá de lo que sabían y de lo que podían proporcionar los sentidos y que era solamente la razón la encargada de llevarnos a encontrar ese principio (o principios) que explican lo aparente.

 

Conclusión

 

El pensamiento racional, por lo tanto, se caracteriza por esa búsqueda de la unidad, de un principio, de la pregunta o de la razón que explica todo lo existente.

Si encontrásemos eso que une a todo lo que existe, podríamos llegar a un principio que explique toda la realidad.

Los primeros filósofos fueron cosmólogos y se preguntaron por el principio de todas las cosas. Y justamente a ese principio lo llamaron ARCHÉ.

Las respuestas y explicaciones fueron variadas y progresivamente más elaboradas según pasaba el tiempo, pero lo más importante de todo es que todos coincidieron en una cosa, la BÚSQUEDA DE LO RACIONAL, y el abandono del mitos como posible explicación.

Y los primeros que se pusieron manos a la obra, los primeros que quisieron buscar la respuesta del arché fueron los presocráticos.

No Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *