Prehistoria

El Neolítico. Propuestas de explicación de porqué sucedió la revolución neolítica

CAPÍTULO ANTERIOR: El Neolítico. Mecanismos de cómo sucedió la revolución neolítica
SIGUIENTE CAPÍTULO: El Neolítico en el Próximo Oriente. El Neolítico Precerámico. Culturas de PPNA y PPNB

 

En el capítulo anterior hemos visto cuáles fueron los factores que hicieron posible la revolución neolítica y cómo sucedió todo ese proceso. Ese control del hombre sobre la naturaleza, la domesticación de los animales y la propuesta de Gordon Childe sobre la creación de la cerámica hicieron que muchos de los historiadores buscasen la razón de la revolución neolítica, el porqué sucedió.

 

Teoría de los oasis

 

Según Gordon Childe, tras la última glaciación (Würm) en la zona del Próximo Oriente se produjeron una serie de cambios; las temperaturas se elevaron y las precipitaciones disminuyeron.

Estos cambios produjeron la formación de desiertos, al igual que oasis en zonas restringidas como el valle del Nilo, Eúfrates y Tigris. Y fue justo en esas zonas restringidas, decía G. Childe, se siguió permitiendo la existencia de vegetación, animales y por consiguiente, comunidades humanas.

 

Teoría de la superposición de las áreas nucleares

 

R. Braidwood comienza a ver que los yacimientos van a apareciendo en las zonas áridas  y no en los oasis como decía G. Childe.

De este modo, sostiene, que estas comunidades humanas se fueron amoldando a las circunstancias climatológicas. Estas zonas de instalación ya tenían comunidades antes, por lo que lo único que se produjo fueron una serie de felices casualidades que permitieron que el Neolítico se asentase en estas zonas de contacto.

 

Teoría de las zonas marginales

 

Binford en cambio, propuso en 1.968 la teoría de las zonas marginales, que consiste en la continuación de la explicación de la teoría de Braidwood.

El añade que, al producirse un crecimiento demográfico por esas condiciones favorables y felices casualidades, algunos grupos tenían que emigrar, llevándose esas mejoras consigo a otras zonas.

 

Otras teorías

 

La teoría del cambio de mentalidad que apoyaba Cauvin consistía esencialmente en eso, en un cambio en el psiquismo humano, que hizo que los seres humanos se sintieran en condiciones de intervenir en la naturaleza.

Hodder en cambio basó su explicación en la teoría del simbolismo. El propone que, el propósito de controlar lo salvaje se da en la mente de ciertos grupos humanos, no con un propósito económico, sino para adquirir prestigio social.

Se descubrieron restos de animales seleccionados y colocados en cabañas, por lo que esto fue interpretado como ofrendas a la naturaleza.

Ahí es donde vemos el componente simbólico y el cambio; antes los grupos humanos tomaban de la naturaleza lo que necesitaban, ahora se sienten dueños de ella, aunque solamente muchos siglos después se materializaría esa idea de la domesticación real hacia una orientación económica.

 

Teoría de la presión demográfica

 

En 1.981 surgió la teoría de la presión demográfica o teoría del balance desfavorable entre población y recurso explicada por M. N. Cohen.

Cohen critica al resto de teorías ya que con el tiempo se va demostrando, a partir de evidencias arqueológicas y hallazgos, que son falsas, si las cogemos una por una y la vemos de forma individual.

Además, añade la explicación de que, aunque haya agricultura, sigue habiendo plagas o malas condiciones  climáticas que pueden hacer que esos cultivos desaparezcan.

Por lo tanto, tenía que haber existido otro tipo de explicación o razón más poderosa que haya hecho que el ser humano quiera empezar con un trabajo tan duro: la presión demográfica.

Había más bocas que alimentar y aunque el cereal es un alimento poco atractivo, servía para alimentar a una población que se encontraba en constante crecimiento.

Sí que es verdad que la teoría de Cohen ha dado una explicación bastante acertada y cercana a lo que pudo haber sido la razón que dio lugar a la revolución neolítica, pero seguramente que no haya sido la única teoría en esa búsqueda de una explicación concreta y única.

De hecho, explica los distintos procesos de adopción de la agricultura, más allá de épocas y zonas pero el inconveniente que nos encontramos es la dificultad de probar la presión demográfica por falta de evidencias arqueológicas.

Se podría suponer un aumento por el número de yacimientos, el número de enterramientos o el número de cabañas encontrados, pero niguno de ellos es un factor determinante.

¿Resumen?

Hoy en día sigue siendo una cuestión abierta, al igual que las teorías, y se sigue buscando una que explique exactamente ese cambio.

 

CAPÍTULO ANTERIOR: El Neolítico. Mecanismos de cómo sucedió la revolución neolítica
SIGUIENTE CAPÍTULO: El Neolítico en el Próximo Oriente. El Neolítico Precerámico. Culturas de PPNA y PPNB 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede que también te guste...