Vistas de la ciudad de Hamburgo desde la torre de la iglesia de San Miguel, Hamburgo

Una de las cosas más fascinantes de Hamburgo es la facilidad con la que te puedes orientar.

¿Y por qué eso es tan fácil?

Pues muy sencillo.

El centro de Hamburgo es conocido por las cinco iglesias protestantes principales que componen a la ciudad y si sigues sus puntas, ya que son los edificios más altos, es muy difícil de que te pierdas ya que forman una silueta muy fácil de seguir.

 

Iglesia de Santiago el Mayor o «Hauptkirche St. Jacobi»

 

Este nombre de Santiago el Mayor viene de Zebedeo (cuyo nombre en hebreo es Yaakov) y es por lo que es confundida a menudo por creer que está dedicada a San Jacobo.

La iglesia, de estilo gótico, data del siglo XIII (1255), presentando a lo largo del tiempo varias remodelaciones y ampliaciones. Un excelente ejemplo muy representativo de la arquitectura gótica hoy en día.

Esta iglesia formaba parte en un principio de las antiguas murallas de la ciudad de Hamburgo pero ahora está escondida detrás de una de las calles principales de Hamburgo, la Mönckebergstrasse, más conocida por la cantidad de tiendas que tiene para hacer shopping.

A lo largo de los siglos esta iglesia fue renovándose – se añadieron las naves, entre otras características – y hoy en día es el único ejemplo que queda de arquitectura gótica secular en Hamburgo.

 

La iglesia de Santa Catalina o «Hauptkirche St. Katharinen»

 

La también llamada como iglesia de los marineros – ya que se utilizó para dar refugio a los pescadores – esta iglesia de estilo gótico báltico data de mediados del siglo XIII y es considerado el segundo edificio conservado más antiguo de la ciudad después del faro de la isla de Neuwerk.

La Iglesia de Santa Catalina es conocida por su campanario de 117 metros de altura (384 pies, o 200 escalones) – una locura para todo aquel que no esté acostumbrado –  y por su órgano (datado del siglo XV), siendo este uno de los más importante de la ciudad, el cual tocaron organistas como Johann Sebastian Bach.

Hablando de éste, en 1701, cuando contaba con 16 años de edad, Johann Sebastian Bach viajó a Santa Catalina desde su hogar, a 50 kilómetros de distancia, para escuchar cómo tocaban este instrumento.  29 años después regresó para intepretar su conocida pieza fantasía y fuga en sol menor, BMV 542, y aunque el órgano fue parcialmente destruido durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido cuidadosamente restaurado bajo el lema “un órgano para Bach”.

La primera iglesia, medieval, localizada en el mismo lugar,  se construyó en 1256, aunque la iglesia de Santa Catalina fue posteriormente reconstruida como una basílica gótica. La actual base de la iglesia y sus muros fue lo único que quedó de la iglesia trás el bombardeo aéreo de 1943 en la Operación Gomorra contra la ciudad de Hamburgo y es por eso, que su restauración en la década de los 50 implicó dejar esos muros, restaurando solamente lo de dentro.

La iglesia es hogar de dos tesoros de incalculable valor: un crucifijo y una talla de madera de Santa Catalina, que datan del siglo XV.

 

La antigua iglesia de San Nicolás o «Hauptkirche St. Nikolai»

 

La iglesia, de estilo neogótico, fue el edificio más alto del mundo de 1874 a 1876 y aún hoy en día, es el segundo edificio más alto de Hamburgo, por detrás de la Iglesia de San Miguel.

Ya en el siglo XII se erigió una capilla para conmemorar a San Nicolás, junto con el asentamiento de un puerto en el río Alster. Pero no fue hasta el siglo XIV, con la llegada por desgracia de la peste a Europa, cuando comenzó a construirse la verdadera iglesia en estilo gótico báltico.

A lo largo del tiempo experimentó muchas transformaciones, destrucciones y ampliaciones y no fue hasta el siglo XVII cuando se terminó con la construcción de la torre de 122 metros de altura por Peter Marquardt.

Esta iglesia fue el primer edificio que ardió en el gran incendio de Hamburgo en 1842, mostrándose como indicador para lo que le esperaba a la ciudad.

La iglesia de San Nicolás es algo especial. Fue restaurada pero no reconstruída después de la Segunda Guerra Mundial. Quedó en pie nada más que la torre principal para conmemorar el trágico ataque de los aliados a la ciudad de Hamburgo en la llamada como Operación Gomorra.

El día 24 de julio de 1.943 comenzaron sobre la ciudad de Hamburgo bombardeos constantes provenientes  de la Real Fuerza Aérea Británica y las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos. El punto de referencia fue la Iglesia de San Nicolás por ser uno de los puntos más altos de Hamburgo.

Uno detrás de otro, los 7 bombardeos casi consecutivos en el tiempo, repartidos uno por cada sector de la ciudad, dejaron a Hamburgo completamente destruída. La técnica empleada fue tanto bombas explosias como incendiarias. Las incendiarias eran más peligrosas ya que contenían fósforo que penetraba en cada rendija y ventana de cada casa.

Pero lo peor no fueron los bombardeos en sí, sino los días consiguientes a ellos. La ciudad de Hamburgo corrió tan mala suerte que, justamente después y durante los bombardeos, hubo unas condiciones meteorológicas adversas que hicieron que se produjera una tormenta ígnea.

La cifra de víctimas es hoy en día inexacta, pues mucha gente murió bajo las cenizas por intoxicación y no fue nunca más encontrada. Los historiadores rondan por los 34.000 muertos y 150.000 heridos.

La Operación Gomorra fue el episodio más importante con diferencia para los ciudadanos de Hamburgo. Y eso lo podemos ver tanto a nivel arquitectónico, como conmemorativo. Edificios sobre antiguas cenizas, placas conmemorativas, ofrendas florales, ceremonias y exposiciones y sobre todo, el mayor  edificio conmemorativo, la iglesia de San Nicolás caracterizada por ese color negro ceniza.

Tras la Segura Guerra Mundial y en especial la Operación Gomorra, en Hamburgo había otras prioridades en lo que a reconstrucciones se refiere. Y no fue hasta 1.987, por la fundación Rettet die Nikolaikirche e.V. que comenzó a restaurarse la estructura que aún había quedado en pie.

Hoy en día contamos con un ascensor en la torre que sube hasta una plataforma de 75,3 metros de altura y desde la que se puede disfrutar de una vista panorámica maravillosa de la ciudad de Hamburgo.

Iglesia de San Nicolás. Propiedad de imagen de Historical Sport

 

La iglesia de San Pedro o «Hauptkirche St. Petri»

 

Esta iglesia se cree que está ubicada en el lugar en el que estaba el castillo de Hammaburg, o dicho de otro modo, donde se cree que está el origen de la ciudad de Hamburgo.

La iglesia en sí fue construída a principios del siglo XI, reconstruída en el siglo XIV hacia el estilo gótico que la caracteriza hoy en día. La puerta de bronce donde se encuentra la cabeza de león es la obra más antigua de arte de la ciudad de Hamburgo, data del año 1.342, desde la fundación de la torre de 132 metros de altura – acabada de construir, tras varias reconstrucciones a finales del siglo XIX.

Existió una segunda torre, del siglo XVI, que fue utilizada por los soldados de Napoleón como establo y siendo finalmente víctima del incendio que destruyó la ciudad de Hambrgo en el año 1.842. Además, la pintura conocida como Navidad de 1813, ubicada en una columna en la parte sur de la iglesia, representa a los ciudadanos de Hamburgo encerrados en la iglesia tras negarse a ayudar a las tropas de Napoleón.

La reconstrucción de la iglesia después del gran incendio fue complicada y por eso hoy en día vemos que algunos de los ladrillos tienen manchas, o están manchados de negro. Eso es porque los ladrillos que se consiguieron salvar fueron reutilizados de nuevo.

Un dato curioso es que desde el 2005 hasta el 2007 dos de las fachadas estuvieron cubiertas por un enorme cartel de H&M para promocionar a la cadena de ropa ya que ésta, formaba parte de la restauración de la iglesia aún por aquellos años.

 

La iglesia de San Miguel o «Hauptkirche St. Michaelis»

 

La iglesia de San Miguel, o conocida en la ciudad como Der Michel, es en Hamburgo un símbolo y uno de los edificios más famosos de la ciudad desde el cual es posible ver desde las alturas toda la ciudad.

Esta iglesia, como su propio nombre indica, está dedicada al arcángel Miguel, el cuál está representado en forma de estatua de bronce sobre el pórtico de la iglesia, conquistando al diablo.

La primera iglesia fue construída en el siglo XVII (1647-1669) destruyéndola un rayo en 1.750. La segunda iglesia – de estilo barroco y considerada como una de las más importantes del norte de Alemania –  data del siglo XVIII (1.786), la cuál también fue destruída por el fuego en 1.906, año en el que se volvió a comenzar su reconstrucción ya no con estructuras de madera sino de acero resistente, reabriéndose finalmente en 1.912. Durante la Segunda Guerra Mundial fue víctima de los bombardeos de la Operación Gomorra sufriendo algunos daños por lo que desde 1.983 se encuentra en constante proceso de reconstrucción y renovación.

Lo que más gusta a los turistas es su impresionante torre de 132 metros de altura, lo que permite ver toda la ciudad de Hamburgo desde las alturas ya que cuenta con una vista panorámica de 360º, al igual que todo el puerto. Además por su altura, y al encontrarse cercana a la entrada del puerto de Hamburgo, sirve como distintivo y guía para los navegantes del río Elba.

El reloj que se encuentra en la torre es el más grande de Alemania con ni más ni menos que 2 metros y medio de diámetro (o 24 metros de circunferencia) y sus manecillas están cubiertas de oro, así como los números de alrededor en todas las caras del reloj.

Como curiosidad , el llamado en alemán como Turmblase, un trompetista, toca desde las alturas una pieza de música clásica todos los días a las 10 de la mañana y a las 9 de la noche que se escucha a un par de kms a la redonda.

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