Categories:

Cuando mis padres reciben visita, la primera parada siempre es esta ciudad. Cuando era pequeña para mí era una más entre todas las ciudades que mis padres enseñaban y enseñan a sus amigos. 

Era una ciudad más en una de las múltiples rutas que mi padre hacía para sus turistas cuando trabajaba como guía. Antes ya me había dado cuenta del significado de esta ciudad, ya que estudié Historia en la Universidad de Salamanca y ello me ayudó a verla desde otro punto de vista mucho más intenso y completo que el méramente turístico. Pero no fue hasta hace poco, cuando se lo enseñé a mi pareja, que me di cuenta de lo realmente impresionante que es. Tenía en mi cabeza las explicaciones de mi padre, tenía la historia gracias a mi carrera, pero ahora además, gracias a mis nuevos hobbys (fotografía y edición de vídeos), he conseguido ver la ciudad desde muchos más puntos de vista.

La primera parada obligatoria y que recomiendo siempre a todo aquel que me pregunta desde dónde se puede ver la ciudad al completo, es el mirador de los Cigarrales. Las vistas son impresionantes y desde ahí arriba se puede apreciar perfectamente que la ciudad de Toledo está ubicada en un lugar estratégico, semirodeado por el río más largo de la península ibérica, el río Tajo. 

Lo primero que contaba mi padre a sus turistas era, el porqué es denominada como la ciudad de las tres culturas. 

Se la conoce como la ciudad de las tres culturas porque en ella vivieron cristianos, musulmanes y judíos. Estas tres culturas convivieron durante muchísimo tiempo dejando por supuesto una huella que ha perdurado hasta nuestros días. Seguramente sea por ello por lo que es una ciudad que atrae tanto a los turistas. Es una ciudad cosmopolita, y no sólo en la actualidad, sino en el pasado también. 

Y así lo demuestra su arquitectura…

En la ciudad nos podemos encontrar al mismo tiempo, una catedral gótica, una mezquita del siglo X y dos sinagogas. ¿Impresionante verdad?

Pero no he venido aquí para contaros la historia completa de Toledo. Para eso necesitaría una vida entera y además, internet está lleno de información histórica de gran interés para todo aquel que quiera saber más. Más bien mi intertés es mostraros el porqué es tan interesante esta ciudad, qué es lo que se puede visitar o porqué es una de las ciudades más fascinantes de toda España. 

Siempre que visitéis la ciudad, recomiendo empezar por el remonte mecánico peatonal de Recaredo. Es básicamente una escalera mecánica que le permite el acceso a la ciudad antigua a cualquier visitante. Algo muy práctico la verdad. 

No os voy a mentir, una vez subís, comienza el casco antiguo, y el caos…

¿Eso qué significa?

Eso significa que el casco antiguo de Toledo es una ciudad laberíntica, bastante desordenada, con un plano muy irregular e incluso con muchas calles sin salida, típica de las ciudades árabes. 

La verdad es que cada rincón merece ser admirado. Mi recomendación es perderse por la ciudad y dejarse llevar por esa incertiduble de «dónde acabré» porque seguramente que descubramos muchos más rincones interesantes así, que siguiendo un esquema o un mapa de la ciudad. 

Es por ello por lo que no voy a seguir una estructura organizada para escribir sobre las atracciones turísticas de la ciudad, sino que voy a dejar que mi imaginación, mis palabras, mis fotos y mis letras os muestren, de una forma desordenada, pero bonita, muchas cosas de las que tiene que ofrecer esta ciudad. 

Tras subir el remonte mecánico uno de los primeros edificios que nos vamos a encontrar es el hotel y restaurante la hacienda del Cardenal. La verdad es que es un lugar más que estratégico para atraer turistas y según tengo entendido no se come nada mal. Además si quieres pernoctar en un hotel que esté ubicado en el casco histórico, ésta podría ser una opción bastante atractiva. 

Voy a comenzar por nombrar el edificio que se encuentra en el punto más alto de la ciudad, el alcázar. Se trata de un edificio rectangular, enmarcado con cuatro grandes torres, de carácter militar, situado en un punto estratégico de la ciudad. ¡Cómo no!

Se ha documentado que este edificio fue utilizado como palacio romano en el siglo III. Durante toda la Edad Media, el alcázar fue restaurado y ampliado por los diferentes reyes llegando a su plenitud con Alfonso X el Sabio y la creación de la Escuela de Traductores de Toledo. Pero no fue hasta el reinado de Carlos I y la dirección de los arquitectos Alonso de Covarrubias, Francisco de Villalpando y Juan de Herrera, que obtuvo su estructura actual. Tras varios incendios (Guerra de Sucesión, guerra de la Independencia) se comenzó su restauración y reconstrucción completa durante el reinado de Isabel II, al igual que la instalación en 1878 de la Academia de Infantería de Toledo. Hoy en día se pueden ver obras de arte en el techo del «Salón de Honor»  en memoria de Carlos I tan impresionantes como «las entradas en Roma y Túnez», «la batalla de Mühlberg» o «la entrevista con el rey Francisco I de Francia». 

Pero no me voy a parar en el alcázar solamente. El siguiente edificio que me gustaría nombrar y que es imprescindible de visitar, tanto por fuera como por dentro, es la catedral de Toledo. 

La catedral de Toledo (catedral de Santa María, o Catedral Primada de España) es un edificio católico de arquitectura gótica y que data del siglo XIII a finales del siglo XV, durante el reinado de los Reyes Católicos cerrándose las bóvedas de los pies de la nave central. 

Sus majestuosas cinco naves, crucero y doble girola es la mejor representación del gótico francés del siglo XIII, adaptado al gusto español, claro. Sus innumerables obras de arte, capillas y vidrieras, son merecedoras de una visita que además es posible con las audio-guías en varios idiomas que te ofrecen al comprar tu entrada. 

Ya os comenté que la ciudad de Toledo está semirodeada por el río Tajo. Y lógicamente, por ahí también hay que llegar de alguna manera a la ciudad. Para ello, Toledo cuenta con dos puentes, el puente de Alcántara y el puente de San Martín. Ambos igual de impresionantes, y ambos con infinidad de opciones de hacer unas fotos espectaculares de la ciudad. 

Una de las estatuas que nos encontramos en la ciudad es la estatua en memoria a Juan de Padilla. Pero…¿quién era ese hombre y porqué es tan importante para esta ciudad? 

Para que lo entendáis, tengo que contar un poco de historia. ¿Os suena la Guerra de las Comunidades de Castilla?

Juan de Padilla era un regidor de Toledo que se sublevó, junto con Juan Bravo en Segovia y Francisco Maldonado en Salamanca, a la subida de las alcabalas y demás impuestos que impusieron los ministros flamencos de Carlos I al año siguiente de subir éste al poder. Llegó a ser coronado capitán general del ejército comunero pero finalmente, fue condenado a muerte junto a sus compañeros dejando su frase más célebre para la historia: 

 “Señor Bravo, ayer era día de pelear como caballero, hoy es día de morir como cristiano”

Tras varios intentos por erigir una escultura en su memoria, el 15 de marzo de 2015 fue inaugurada una escultura en bronce, obra del escultor toledano Julio Martín de Vidales. 

Otra de las cosas que no pasa desapercibida en la ciudad son los más de 500 pequeños azulejos azules que vamos encontrando si paseamos por la judería de Toledo. Pero…¿qué significan y qué hacen ahí? ¿es pura decoración, o existe otro significado para estas pequeñas piezas?

Nos podemos encontrar tres símbolos diferentes. Por un lado el de la palabra «vida» escrita en hebreo, «Jai». Por otro lado, el símbolo de la Menorá, el candelabro de siete brazos. Y por último, y es el que fotografié yo, el símbolo de la Red de Juderías de España que precisamente, si nos fijamos, recuerda al mapa de la península ibérica. 

En el año 2012, el ayuntamiento de Toledo quiso promover la judería de Toledo, por lo que fue colocando estos azulejos en sitios estratégicos con el fin de promover esta parte de la ciudad, al igual que situar al visitante geográficamente para que sepa dónde se encuentra. 

La mejor representación de esta ciudad la consiguió el Greco, artista del Siglo de Oro y cuyo museo se puede visitar. 

Doménikos Theotokópulos no era toledano, ni mucho menos. Nació en la isla de Creta en 1541 y después de varios viajes, llegó a Toledo en 1577, identificándose y estableciéndose en ésta (más concretamente en una casa alquilada del Marqués de Villena) hasta el final de sus días.

Su obra está repartida por los museos más famosos del mundo («Museo del Prado» o el «museo Metropolitano de Arte de Nueva York» por ejemplo) pero si se quiere ver su esencia y gran parte de sus obras y su trabajo, el mejor lugar para hacerlo es el Museo del Greco de Toledo

Hay muchísimas cosas que me dejo por el camino, lo se. Pero no por ello me he olvidado de ellas. Estoy hablando de la Iglesia de Santo Tomé, de la mezquita del Cristo de la luz, de la sinagoga de Santa María La Blanca, la sinagoga del Tránsito, del museo del Ejército de Toledo, del Museo Sefardí o de la Puerta Nueva de Bisagra. Toledo es una ciudad que en mi opinión, no se puede ver en un sólo día y por ello recomiendo planificar un buen fin de semana. Sin embargo es posible visitarla en su gran mayoría en un día, asi que todos los blogs de «qué ver en Toledo en un día» son bastante fiables para poder hacer una muy buena excursión. 

Como último dato curioso, seguramente que os daréis cuenta de que la ciudad de Toledo está llenita de espadas. Cada medio metro hay un escaparate mostrando las espadas más impresionantes que seguramente habréis visto en vuestra vida. La fama del acero toledano hizo que las espadas cobraran una importancia enorme para el ejército desde tiempos del Imperio.  Y no sólo eso, las espadas de Toledo se fabricaron para innumerables series y películas. 

La espada de Alejandro Magno en la película de Oliver Stone, las espadas que aparecen en El Hobbit, Robin Hood, el Señor de los Anillos, Gladiator o Braveheart son sólo unos ejemplos del significado que han llegado a tener hasta nuestros días. 

Y con esas últimas palabras, me despido. 

Si os ha gustado el artículo, me gustaría mucho que lo comentéis. De igual modo, si os ha parecido un tostón, hacédmelo saber porque como cada escritor amateur, me gustaría seguir aprendiendo. 

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.